Si sufres de mal aliento en la garganta pero no puedes identificar la causa, un problema con tus amígdalas puede ser el culpable.

Es probable que la mayoría de las personas no piense mucho en sus amígdalas o incluso qué propósito sirven. Pero para algunos, las amígdalas son una fuente continua de molestia, especialmente cuando producen un olor fetido en la garganta.

¿Tienes mal aliento en la garganta por las amígdalas?

Si actualmente tienes una buena limpieza bucal y has intentendo otros remedios para curar el mal aliento, el problema podría estar en tu garganta.

¿Has notado bolitas blancas en tu garganta? Los depósitos pequeños de calcio, llamados piedras de amígdalas, pueden acumularse regularmente. No representan un riesgo grave para la salud, pero pueden endurecerse y crecer, y en ocasiones necesitan atención.

Si nunca has oído hablar de piedras de amígdalas, también conocidas como tonsilolitos o amigdalitos, probablemente no estés solo.


¿Porqué son importantes las amígdalas?

Según la especialista Kyra Osborne, las amígdalas ayudan a combatir las infecciones. Los pequeños, suaves y carnosos trozos de tejido se encuentran en la parte posterior de la boca en ambos lados. Pueden ayudar a detectar y filtrar bacterias y virus que ingresan por la boca. Las amígdalas hacen esto produciendo glóbulos blancos y anticuerpos.

Las amígdalas están cubiertas con la misma membrana mucosa que recubre la boca, nariz y garganta. Son las grietas, o criptas, en la mucosa de las amígdalas las que pueden causar problemas.

Signos de piedras en las amígdalas

Cuando los alimentos o los residuos quedan atrapados en las grietas de las amígdalas, a veces se endurecen o calcifican, formando depósitos temporales de calcio.

Estos depósitos suelen ser pequeños, invisibles a simple vista e inofensivos. “Algunas personas pueden no tener ningún síntoma”, dice la Dr. Osborne. “No hay ninguna preocupación médica si los cálculos amigdalinos no causan problemas”.

Para otros, sin embargo, los cálculos amigdalinos causan problemas notables. Los signos y síntomas más comunes son:

  • Mal aliento
  • Irritación de garganta
  • Un nódulo o bulto blanquecino en la amígdala




El mal aliento y la irritación de la garganta también pueden ser signos de amigdalitis. Pero la amigdalitis es causada por virus o bacterias y generalmente causa amígdalas inflamadas y rojas, así como fiebre, dolor de cabeza y otros síntomas.

“Algunas personas pueden desarrollar piedras de amígdalas una o dos veces, mientras que otras pueden contraerlas varias veces a la semana”, dice la Dr. Osborne.

Las personas con muchas grietas o criptas en sus amígdalas son más susceptibles a los cálculos amigdalinos. Aunque son más comunes en los adolescentes, cualquier persona con amígdalas puede contraerlos.

Consejos para la prevención y tratamiento

Las amígdalas se desarrollan a partir de alimentos y otras sustancias que se atascan en las amígdalas. La mejor manera de prevenirlos es mantener las amígdalas libres de residuos.

La Dr. Osborne recomienda cepillarse bien los dientes y la lengua, y hacer gárgaras después de comer para ayudar a prevenir cualquier acumulación. Los irrigadores bucales también ayudan a expulsar los residuos de la boca, lo que puede ayudar a desalojar los cálculos amigdalinos cerca de la superficie.

Muchas personas tratan por cuenta propia las piedras de las amígdalas en el hogar y se las extraen con un cepillo de dientes o un algodón. Si los depósitos se desprenden fácilmente, eliminarlos por tu cuenta generalmente no representa un problema.

Para aquellos con cálculos de amígdalas recurrentes y problemáticos, a veces la mejor opción es una amigdalectomía. La cirugía ambulatoria para extirpar las amígdalas eliminará cualquier problema que causen.

“Es un problema de calidad de vida”, dice la Dr. Osborne. “Si los cálculos amigdalinos ocurren con frecuencia y son molestos para usted, la cirugía puede ser el tratamiento correcto”.