Todos sabemos que la obesidad, que está en aumento, causa muchos problemas de salud. Puede ocasionar o contribuir al desarrollo de innumerables problemas como la diabetes, enfermedades del corazón, problemas respiratorios y más. Por no hablar de los problemas sociales o psicológicos que puede causar, como problemas de autoestima y la propensión a ser excluido o humillado. Si eso no fuera suficiente, los estudios han demostrado que la obesidad también está vinculada al mal aliento.


Dieta inadecuada

Ya que muchos que sufren de obesidad tienen dietas pobres, la misma falta de nutrición y equilibrio que causa el mal olor de la boca es frecuente entre las personas con sobrepeso. Demasiado azúcar en los alimentos y bebidas, la falta de verduras frescas y frutas, etc. son parte del régimen de las personas que comen en exceso. Los estudios han demostrado que el consumo de gaseosas azucaradas, por ejemplo, es un factor que influye en el mal aliento.

Gas intestinal

En un estudio publicado por el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, los investigadores encontraron que la presencia de organismos llamados archaea, que son más viejos que las bacterias y viven en el intestino, se relacionaron con el aumento de peso. El problema radica en que estos organismos liberan pequeñas cantidades de gas metano. Por lo tanto, el estudio concluye, que el gas metano puede ser olido en el aliento de las personas que sufren de obesidad.

Enfermedades varias

Las enfermedades que mencionamos pueden causar mal aliento. Dado que es más difícil para los obesos respirar, por ejemplo, muchos tienden a respirar por la boca cuando duermen. Esto puede ocasionar problemas de boca seca y, por ende, mal aliento. La diabetes, tan frecuente entre el sobrepeso, también causa mal aliento o halitosis.


Higiene oral pobre

Dado que los dientes y las encías sufren por una mala nutrición, los que tienen un sobrepeso significativo tienen más probabilidad de desarrollar bacterias en la boca y en la lengua. Además, un estudio publicado en el British Dental Journal en 2009 indicó mayores dificultades para los obesos cuando se trata de un buen cuidado dental: los dentistas tienen más dificultad para localizar problemas bucales debido al tejido graso extra, les resulta más difícil sedar al paciente, y algunas personas con mucha obesidad tienen problemas para ajustarse a las sillas dentales estándar.

Conclusión

Queremos que todos nuestros lectores estén sanos y conscientes de este problema. Aunque no hay nada que podamos hacer con respecto a la tasa creciente de obesidad en el mundo, es importante para nosotros destacar algunas de las preocupaciones adicionales que van de la mano.

Es importante señalar que hay cosas que pueden ayudar a eliminar la halitosis de las personas obesas, como una higiene bucal adecuada (incluyendo cepillarse la lengua) y la adición de agua a la dieta para ayudar en la hidratación. Sólo esos dos pasos ayudarán a reducir el mal aliento. También, le recomendamos leer el artículo sobre remedios caseros efectivos para quitar el mal olor de boca.